Diagnóstico de la artritis

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Durante el examen físico, el médico revisará las articulaciones por si hubiera inflamación o enrojecimiento. También le hará mover las articulaciones para comprovar si las puede mover. Dependiendo del tipo de artritis del que se sospeche, el médico puede sugerir algunas de las siguientes pruebas.

Pruebas de laboratorio

El análisis de los diferentes tipos de fluidos corporales puede ayudar a identificar el tipo de artritis que usted pueda tener. Los líquidos comúnmente analizados incluyen sangre, orina y líquido de la articulación. Para obtener una muestra del líquido de la articulación, el médico le limpiará y adormecerá el área antes de la inserción de una aguja en el espacio articular para retirar un poco de líquido (aspiración).

Imágenes

Este tipo de pruebas pueden detectar problemas dentro de la articulación que pueden estar causando los síntomas. Algunos ejemplos son:

  • radiografías. Con niveles bajos de radiación para visualizar los huesos, los rayos X pueden mostrar pérdida de cartílago, lesiones óseas y espolones óseos. Los rayos X no pueden mostrar daño artrítico temprano, pero a menudo se utiliza para seguir la progresión de la enfermedad.
  • tomografía computarizada (CT). CT escáneres tomar rayos X desde diferentes ángulos y combinar la información para crear vistas en sección transversal de las estructuras internas. TC pueden visualizar los huesos y los tejidos blandos circundantes.
  • resonancia magnética (MRI). Combinando las ondas de radio con un fuerte campo magnético, la resonancia magnética puede producir imágenes transversales más detalladas de los tejidos blandos, como cartílagos, tendones y ligamentos.
  • ultrasonidos. Esta tecnología utiliza ondas sonoras de alta frecuencia para tejidos blandos imagen, cartílagos y estructuras que contienen líquidos como bursa. El ultrasonido también se utiliza para guiar la colocación de la aguja de aspiración de la articulación y las inyecciones.

Artroscopia

En algunos casos, el médico puede buscar daño en la articulación mediante la inserción de un tubo pequeño y flexible – llamado artroscopio – a través de una incisión cerca de la articulación. El artroscopio envía imágenes desde el interior de la articulación a una pantalla de video.

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